Piel electrónica estirable inspirada en el cocodrilo


Inspirándose en la piel de un cocodrilo, los investigadores han desarrollado una piel electrónica elástica y sensible que puede sentir incluso la más mínima presión.

Crédito de la foto: Universidad de Ciencia y Tecnología de Pohang

Los dispositivos portátiles como los relojes inteligentes y Fitbits han despertado un nuevo interés entre los científicos, una piel electrónica. La piel electrónica puede desempeñar un papel esencial en la industria de la salud. Uno de los componentes clave de esta tecnología son los sensores de presión extensibles que pueden detectar diferentes tipos de contacto y presión.

Un equipo de investigación de POSTECH y la Universidad de Ulsan en Corea recientemente logró un gran avance al desarrollar con éxito sensores de presión estirables omnidireccionales inspirados en la piel de cocodrilo. Inspirándose en el órgano sensorial único de la piel de cocodrilo, desarrollaron sensores de presión con microcúpulas y superficies rugosas. El resultado fue un sensor de presión que podía estirarse en todas las direcciones.

Han creado un dispositivo que supera a los sensores de presión disponibles actualmente mediante el uso de un polímero elastomérico hemisférico finamente plegado que contiene nanocables largos o cortos. A diferencia de otros sensores que pierden sensibilidad cuando se deforman mecánicamente, este nuevo sensor conserva su sensibilidad cuando se estira en una o dos direcciones diferentes.

En la portada de Small, una revista académica de ciencia de materiales. Crédito de la foto: POSTECH

Debido a su estructura de arrugas finas en la superficie, el sensor puede mantener una alta sensibilidad a la presión incluso con una deformación significativa. Cuando se aplica una fuerza mecánica externa, la estructura arrugada se despliega, lo que reduce la tensión en el área de detección hemisférica responsable de detectar la presión aplicada. Como resultado de esta reducción de la tensión, el sensor conserva su sensibilidad a la presión incluso en caso de deformación. Esto le da al nuevo sensor una excelente sensibilidad a la presión, incluso cuando se estira hasta el 100 % en una dirección y el 50 % en dos direcciones diferentes.

Los investigadores probaron el dispositivo montando el sensor en un cocodrilo de plástico y sumergiéndolo en agua. Curiosamente, el sensor montado pudo detectar pequeñas ondas de agua, emulando con éxito las habilidades perceptivas del órgano sensorial de un cocodrilo.

Los investigadores dicen que podría usarse para diversas aplicaciones, como sensores de presión en prótesis, pieles electrónicas en robótica blanda, VR, AR e interfaces hombre-máquina.

Referencia: Giwon Lee et al, sensor de presión estirable omnidireccionalmente inspirado en la piel de cocodrilo (pequeño 52/2022), Pequeño (2022). DOI: 10.1002/pequeño.202270287


Si quieres conocer otros artículos parecidos a Piel electrónica estirable inspirada en el cocodrilo puedes visitar la categoría Electrónica.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Subir